Aprenda a traducir automáticamente subtítulos de vídeos online

Cómo traducir subtítulos automáticamente

En el ámbito de la traducción de subtítulos existen muchas herramientas y métodos diferentes no solo para editar y crear los subtítulos necesarios para cualquier contenido multimedia. También hay una enorme amalgama de opciones a disposición de profesionales y particulares para la generación automática de traducciones.

Las nuevas tecnologías ya permiten este tipo de soluciones que, combinadas con el bueno uso de las técnicas de subtitulación, pueden dar muy buenos resultados.

Vamos a profundizar en el campo de la traducción automática de subtítulos. Conocer algunas herramientas y métodos siempre viene bien para el particular que quiere hacer algo para un proyecto personal o para el uso doméstico.

Ahora bien, debemos recordar que, para conseguir algo más serio y acorde con las exigencias del terreno profesional, no hay que dudar. Siempre se debe recurrir a profesionales como los que forman nuestra plantilla. Los mejores trabajos solo los pueden llevar a cabo los mejores.

LinguaVox es una empresa profesional de traducción y creación de subtítulos

Esto es algo que abordamos cuando hablamos de cómo traducir vídeos de Youtube y los diferentes métodos que existen. Hay varias vías, aunque una de las más conocidas es la de Apertium.

Una herramienta conocida por todo aquel usuario que ya ha tanteado el uso de traductores anteriormente. Recientemente, desarrolló una solución conocida como Apertium Subtitles, que permite traducir subtítulos en segundos.

Es compatible con muchos formatos de subtítulos diferentes, lo que le confiere una gran flexibilidad. Solo tiene que instalarse en el PC, además de descargar los paquetes de idiomas que facilita la propia Apertium. Con eso, el resto es tan simple como cargar los ficheros de subtítulos e indicar los idiomas origen y destino.

Funciona a nivel local, aunque también dispone de una herramienta en la nube que es igual de útil. Aunque, obviamente, tiene la limitación de necesitar una conexión a internet.

Otra opción  bastante viable es la de la herramienta Subtitles Translator. Este programa es, dentro de los gratuitos, uno de los mejores traductores de subtítulos de vídeo online que se usan actualmente. Solo tienes que introducir en él el fichero .srt que tengas y empezar a trabajar.

Usa el traductor de Google para adaptar los textos introducidos, el mejor que hay actualmente. Por supuesto, no consigue unas traducciones y localizaciones perfectas, dado que esto es algo solo al alcance de equipos profesionales. Pero sí que es bastante solvente.

Por otra parte, uno de sus mayores inconvenientes es que solo es compatible con ficheros .srt, lo que limita bastante las opciones a la hora de trabajar.

Aun así, es rápido y muy intuitivo. Tiene una lista de idiomas prácticamente inabarcable y, a la hora de traducir los subtítulos, solo requiere hacer unas 3 ó 4 pulsaciones con el ratón. Cargas el archivo, seleccionas el idioma de origen, seleccionas a cuál quieres traducir y ya está. Google Translate se encarga de traducir instantáneamente.

Además, se puede hacer una segunda traducción con Bing pulsando en el botón “Translate” si se desea comparar.

Se elija lo que se elija, después el usuario tiene la posibilidad de editar los subtítulos por si desea revisar o comprobar si hay errores. Algo más que aconsejable, ya que este tipo de soluciones no siempre dan los resultados más precisos.

El toque humano suele ser necesario para rematar el trabajo y conseguir que, finalmente, la traducción sí sea adecuada.

Existen varias plataformas que contemplan la posibilidad de hacer traducciones de subtítulos automáticamente. Podemos destacar el caso de YouTube, lugar en el que hay incluso vídeos con un perfecto subtitulado para sordos, al igual que otros en los que los subtítulos se generan de forma automática.

Ahí se pueden tener también traducciones automáticas de subtítulos, ya que el portal cuenta con la opción de adaptarlos al idioma que se desee con tan solo pulsar en las opciones del reproductor. Asimismo, ofrece también la posibilidad de acceder a la transcripción del vídeo para recoger las partes que se desee.

De este modo, el usuario después solo necesita pegar los subtítulos copiados en un traductor como Translate para disfrutar de la traducción automáticamente.

No hay que descargar ficheros, tampoco hay que subirlos. Ni siquiera hay que usar programas externos. Todo se hace a través del navegador web con la combinación de Google y YouTube.

También se puede recurrir a Facebook. En esta plataforma, los usuarios pueden generar subtítulos automáticamente. Solo tienen que subir el vídeo que deseen y, una vez esté listo para reproducirse, pulsar en la notificación que aparece.

Dentro de ese nuevo menú, se desciende a la parte inferior y se pulsa en la opción para editar vídeo. Acto seguido, se elige el archivo y se selecciona uno en formato .srt, el único compatible con la red social.

Finalmente, pulsar en el botón de guardar y listo. Todo queda terminado y preparado para que los subtítulos traducidos se carguen. Es cierto que el proceso de traducción debe hacerse de forma externa, pero la integración de los subtítulos se hace automáticamente, sin tener que pasar por la edición manual.

A nivel profesional, no son el mejor camino. Los proyectos en los que nos embarcamos dentro del sector de la subtitulación requieren tener en cuenta muchos matices que ningún algoritmo puede detectar y analizar correctamente.

Tener en cuenta los tiempos y el tamaño en pantalla, controlar la sincronización con las voces o incluso tener claro el dialecto o la jerga que se emplea en el contenido en cuestión. Todas esas son facetas que el software no sabe detectar y que requiere, además, un dominio considerable de los idiomas.

Por eso en nuestra plantilla tenemos a expertos en decenas de lenguas diferentes, que además son nativos de sus idiomas. Eso garantiza el máximo dominio y, combinado con el mejor software, permite que los resultados siempre sean satisfactorios.

Pueden ser una solución adecuada en el caso de hacer algo a nivel personal o sin ofrecerlo como algo profesional. Una traducción automática puede venir bien para intentar entender algún vídeo en una lengua completamente desconocida, aunque sea solo para tener una referencia de su contenido.

A la hora de entrar en los detalles precisos y de entender realmente todo al 100%, no hay nada como una traducción profesional. Sobre todo cuando hablamos de subtítulos.

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