Formatos de subtítulos y programas de subtitulación

Formato de subtítulos

La labor de traducción de subtítulos requiere usar una serie de herramientas informáticas imprescindibles para moldear los contenidos audiovisuales que se quieren adaptar. Asimismo, este trabajo también exige conocer cuáles son los formatos de subtítulos más habituales en el mercado.

 Para cualquier labor, sea para el subtitulado para sordos o para subtitular un vídeo corporativo, es imprescindible saber distinguir los formatos, los tipos de subtítulos y sus posibilidades. Vamos a analizarlos y desglosarlos a continuación, ya que son el pan nuestro de cada día en este sector.

Algo que también te ayudará a entender un poco más cómo funciona la labor de los subtituladores y traductores profesionales.

Subtitulador

LinguaVox es una empresa de traducción y creación de subtítulos

Subtitulado.es

Hay que matizar en este aspecto, dado que existen formatos de subtítulos que se limitan a ser ficheros que almacenan el texto, mientras que hay otros que son contenedores multimedia que ya tienen en su interior los subtítulos a mostrar por pantalla.

¿Qué implica esto? Pues, generalmente, que si tienes un archivo de subtítulos, este debe estar localizable para que el reproductor multimedia pueda abrirlo cuando se va a reproducir el vídeo o incluso la canción en cuestión.

Los contenedores multimedia que incluyen ya los subtítulos, por su parte, solo suelen tener uno disponible, salvo que se hayan configurado previamente para albergar más. Con eso claro, vamos a ver ahora cuáles son los principales formatos de subtítulos que existen por separado:

  • MicroDVD – “.sub”
  • SubRip – “.srt”
  • Substation Alpha – “.ssa”
    • Advanced Substation Alpha – “.ass”
  • Lyric – “.lrc”
  • Otros – “.txt”, “.js”, “.jss”, “.smi”

Formatos a los que suelen enfrentarse habitualmente los traductores de subtítulos de vídeo online. En el panorama digital, con la cantidad de contenido multimedia que hay, es habitual que se trabaje en estos ficheros en los que se determina ya no solo el texto, sino también la duración, los momentos en los que mostrar cada línea y hasta los colores de los subtítulos.

Cualquier profesional que conozca las técnicas de subtitulación y destine su trabajo al ámbito multimedia y digital debe estar familiarizado con estos archivos. Aun así, también hay que hablar de los contenedores multimedia habituales. Esos que, a su vez, pueden tener ya la información de los subtítulos cargada en su interior:

  • MP4 – “.mp4”
  • Matroska – “.mkv”
  • AVI – “.avi”
  • OGM – “.ogm”

Junto a todo esto, también cabe mencionar los subtítulos en archivos “.vob” dentro de los DVD de películas y similares, o los que se almacenan también entre los datos de los contenidos multimedia grabados en formato CVCS o SVCD.

Por supuesto, los profesionales de la subtitulación deben usar determinados programas de subtitulado. En el campo del software podemos encontrar desde herramientas capaces de llevar a cabo la traducción automática de subtítulos hasta aquellos que requieren un ajuste y una interpretación artesanales.

El espectro de soluciones es amplio. Es más, aunque en el mercado hay disponibles una serie de herramientas que se han estandarizado bastante, cualquier persona puede editar subtítulos con la aplicación Bloc de Notas de un ordenador con Windows, ya que esta permite editar el código de los ficheros de subtítulos en formato texto.

Dejando eso a un lado, ¿cuáles son los programas de subtitulado más conocidos y profesionales? Los siguientes:

Estas herramientas se pueden utilizar para hacer cosas como traducir un documental a varios idiomas con subtítulos o, incluso, para traducir vídeos de Youtube. Curiosamente, en los últimos años Google ha implementado un sistema con el que lanzar subtítulos traducidos de sus vídeos a diferentes idiomas a través del uso de redes neuronales.

Sin embargo, sus resultados distan mucho de ser adecuados en otro idioma que no sea el inglés. Por eso, debemos volver a los programas de subtitulado mencionados y a la labor de los profesionales de este sector.

¿En qué se diferencian los formatos de subtítulos?

A la hora de clasificarlos, podemos encontrar cuatro formatos de subtítulos diferentes. Son categorías claras que distinguen entre aquellos subtítulos construidos únicamente con texto plano de aquellos que, por ejemplo, llegan a contar con diferentes estilos y efectos.

Porque, aunque pueda resultar anecdótico, hay muchos contenidos audiovisuales que aplican ciertos efectos a los subtítulos para reforzar su presencia. Desde movimiento hasta desvanecimiento, destellos y un largo etcétera de posibilidades.

Solo texto, junto con los tiempos de inicio y final para cada línea. Generalmente, es el tipo de subtítulo que se almacena en formato “.srt” (aunque este ya da para otras variantes que veremos más adelante). 

Son los más utilizados por su poco tamaño y fácil manipulación, además de por su alta compatibilidad con los softwares actuales.

Estos subtítulos empiezan a introducir el uso de etiquetas o tags. Gracias a esto, se pueden aplicar ciertas modificaciones como destacar palabras u oraciones enteras en negrita o en cursiva. 

De este formato es importante destacar que los tags empleados siguen siempre una sintaxis de apertura y cierre con el texto sobre que se aplican entre ambas etiquetas (p. ej.: “subtítulo de ejemplo”, que visualmente quedaría como “subtítulo de ejemplo”).

Asimismo, es importante destacar que no todos los contenedores ni todos los programas son compatibles con este formato.

Los subtítulos con efectos permiten integrar modificaciones más importantes a los subtítulos, pudiendo generar desplazamientos o desvanecimientos, como mencionábamos anteriormente. 

Por lo general, presentan una sintaxis muy parecida a la de los subtítulos con tags. De hecho, se usa el mismo sistema para integrar estos efectos adicionales, con una apertura y un cierre, aunque añadiendo las variables necesarias para, por ejemplo, mover el texto una cantidad de píxeles concreta.

El último formato alcanzado es el de los subtítulos con estilos. En este caso, los programas de subtitulado permiten guardar la información de diferentes estilos de texto para que, así, no sea necesario introducir toda la información en cada línea. 

Con solo indicar una primera vez el estilo, todas las líneas posteriores lo tendrán hasta que se indique lo contrario. Así, se pueden aplicar efectos y tags de forma más ágil y sencilla.